Acerca del Geoparque

El Geoparque Kutralcura ubicado en la región de la Araucanía, pretende contribuir al desarrollo social, cultural y económico de su territorio, coincidente con las comunas de Melipeuco, Vilcún, Curacautín y Lonquimay.

 

En el centro de este primer Geoparque de 8.100km2, se ubica el Parque Nacional Conguillío, donde se encuentra el volcán Llaima, que es uno de los más activos de Sudamérica. Este territorio, contiene en total a seis áreas protegidas, cinco volcanes, y una gran geodiversidad, con diversos tipos de paisajes y una historia geológica que abarca los últimos 250 millones de años. Este territorio es también parte de la Reserva Biosfera Araucarias con una gran biodiversidad reconocida a nivel mundial, y entre sus habitantes se encuentran numerosas comunidades Mapuches – Pehuenches que tienen su propia cosmovisión, donde resaltan el carácter divino de los volcanes y el conocimiento relacionado con el uso de plantas medicinales.

Se espera que el Geoparque Kitralcura logre el objetivo de mejorar la calidad de vida de sus habitantes, contribuya a la difusión de las ciencias de la Tierra a nivel local, regional y nacional, y que consecuentemente motive el establecimiento de nuevos Geoparques en el país. En este territorio, los volcanes activos son un gran atractivo turístico, y considerando su gran dinamismo, en necesario que las comunidades locales y los visitantes estén bien informados sobre los peligros asociados, y a las medidas de mitigación y emergencia ante eventuales erupciones.

La creación de este primer Geoparque en Chile, es una iniciativa desarrollada por el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), en asociación con la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el Gobierno Regional de la Araucanía, Innova Chile de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), el Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR), Corporación Nacional del Medio Ambiente (CONAMA), el Grupo de montaña Ñuke Mapu, y los municipios de Melipeuco, Vilcún, Curacautín y Lonquimay.

 

El Geoparque Kitralcura se localiza entre los 38º y 39º de latitud sur, en la zona andina de la región de la Araucanía y cubre una superficie de 8.100 Km2, lo que representa un 25,45% de la superficie regional. Lo componen las comunas de Lonquimay (9.099 hab.), Curacautín (18.135 hab.), Vilcún (20.887 hab.) y Melipeuco (5.313 hab.), lo que suma un total de 53.434 habitantes, concentrados principalmente en nueve centros poblados: Melipeuco, Lonquimay, Curacautín, Rarirruca, Manzanar, Malacahuello, Cherquenco, Vilcún y Cajón.

Este territorio, con seis áreas silvestres protegidas, se encuentra dentro del área de la Reserva Biósfera Araucarias, zona de una biodiversidad reconocida por su relevancia a nivel mundial. La creación del Geoparque pretende resaltar también notables rasgos geológicos de carácter principalmente volcánico, tectónico y glaciar, donde destacan los volcanes Llaima, Sierra Nevada, Lonquimay, Tolhuaca y Nevados de Sollipulli.

El límite oriental del Geoparque Kitralcura coincide con la frontera con Argentina, hacia el norte limita con la Región del Biobio, y hacia el oeste y el sur, con diversas comunas.

 

Volcán Llaima

Morfología

El volcán Llaima es uno de los volcanes más voluminosos de la zona volcánica de los Andes del Sur comprendida entre los 37-46º S. El volcán comprende el edificio principal cónico de 3.125 m snm, destacando en unos 1.200 m por sobre las cumbres circundantes. La altura  total del edificio volcánico se puede estimar en unos 2.400 m sobre su base, de topografía  irregular, con un promedio de unos 740 msnm.

El edificio principal, consta de dos cimas, la más prominente es la del norte (3.125 msnm), separada por una montura o portezuelo de 1 km de longitud de la cima sur o  Pichillaima, de 2.920 m snm. Mientras la cumbre mayor exhibe un cráter abierto de unos 350  m de diámetro y con una notable fumarola activa, la cumbre sur presenta restos de un cono  de escorias menor anidado en otro mayor, ambos abiertos hacia el sureste debido a un deslizamiento. Allí también ocurren fumarolas débiles.

Los flancos occidental, suroccidental y oriental presentan glaciares, siendo el más  extenso el occidental y suroccidental con una superficie de unos 19 km2. El flanco oriental  muestra cuatro lenguas que cubren un área total de unos 10 km2 . El hielo presenta una gruesa cobertura piroclástica, en particular hacia el este. Esta cubierta ha actuado como un aislante térmico de los glaciares, disminuyendo la velocidad de la ablación. Durante la temporada invernal entre junio y septiembre, un extenso manto de nieve lo cubre sobre la  cota 1.000 m. 

El drenaje radial del volcán Llaima, está representado principalmente por la hoyas  superiores de los ríos Captrén, Quepe y, parcialmente, del río Allipén, mediante varios ríos y  esteros, entre los cuales destaca el Trufultruful con su rosario de lagos Verde, Arcoiris y  Conguillío, todos represados por lavas de diferentes edades. Los primeros dos ríos son a su  vez, afluentes del Cautín.  

 

Geología

El Llaima un estratovolcán compuesto, constituido por un edificio volcánico mixto y de  escudo, ubicado en la Zona Volcánica Central (ZVC: 37-42ºS) de los Andes del Sur. 

Efectivamente, comprende una estructura basal, con forma de volcán de escudo y está  rodeado por unos 40 conos de escoria adventicios, orientados en dirección noreste según  una alineación curva de 29 km de longitud, desde el suroeste hacia el noreste del volcán. 

Sus derrames de lavas han sido emitidos dentro de un radio de 30 km desde la cima,  encerrando una superficie irregular de unos 700 km2  y alcanza un volumen aproximado de  400 km3

  • La base del edificio volcánico compuesto tiene una forma elíptica, cuyo eje mayor de sentido N-S alcanza 30 km y su eje menor E-W, tiene unos 25 km. 

La actividad del volcán Llaima se ha desarrollado durante el Pleistoceno Superior y  Holoceno. Los productos emitidos descansan, en discordancia, esencialmente sobre  granitoides terciarios y sobre los complejos volcánicos pleistocenos de Hirrampe-Melo y  

Sierra Nevada. El inicio de la actividad volcánica es incierto, aunque la secuencia más  antigua muestra los efectos erosivos de la última glaciación. Este hecho sugiere que los  productos primigenios se habrían generado con posterioridad a la penúltima glaciación, es  decir, tendrían una edad máxima de unos 250.000 años, es decir, del Pleistoceno Medio a  Tardío.

Considerando criterios morfoestructurales, estratigráficos, geoquímicos y litológicos,  se han reconocido 3 unidades evolutivas: una unidad antigua, otra unidad fisural y el edificio  o cono volcánico principal, además de las sucesiones de depósitos piroclásticos. 

Inmediatamente sobre las lavas postglaciales tempranas de la unidad antigua, se dispone un  extenso depósito de flujo piroclástico andesítico-basáltico que marcó el comienzo de la unidad fisural. Este depósito encierra restos de madera carbonizada de aproximadamente  13.200 AP, según el método de datación C14. Considerando el gigantesco volumen de este depósito, lo más probable es que se haya generado una caldera como producto de un colapso del edificio volcánico. 

 

Petrografía y Geoquímica

El volcán Llaima está formado, principalmente, por lavas y piroclastos basálticos a andesítico-basálticos, cuyos contenidos de sílice varían entre 50 y 58% SiO2, aunque un depósito de pómez asociado a una erupción pliniana, tiene una composición dacítica (65%  SiO2). Las rocas son porfíricas con fenocristales de plagioclasa, olivino y clinopiroxeno. Las  características geoquímicas del Llaima son muy similares a otros centros volcánicos de los  Andes del Sur, como Antuco, Villarrica y Osorno.

 

Tipos de Peligro

Volcanismo 

El volcanismo se genera cuando el magma alcanza y emerge en la superficie de la tierra. Este magma es material silicatado fundido a temperaturas entre 900º y 1.400ºC y tiene tres frases:una líquida silicatada, otra sólida (cristales) y otra gaseosa. Su ascenso se produce por las diferencias de densidades a través de las fracturas de la corteza terrestre. Ocurre en tres ambientes: Cadenas Volcánicas Submarinas, Arcos Volcánicos y Puntos Calientes. La conducta eruptiva es muy diferente y depende del tipo de composición del magma, entre otras variables. El producto más conocido del volcanismo son las lavas. Estas son muy variadas en su morfología, rasgos superficiales, extensión y volumen, dependiendo del grado de viscosidad y contenido de sílice.

 

Productos de una erupción volcánica  

Corrientes de lava

Los efectos de las lavas dependerán de la velocidad, tasa de emisión, volumen, pendientes y morfología del entorno. Las temperaturas oscilan entre 1.300 y 900ºC. Las mayores velocidades registradas han alcanzado unos 70 km/h, pero son casos muy raros. En volcanes de Chile, las velocidades medias fluctúan entre 1 y 10 km/h y hasta 1 km/día. Sus volúmenes pueden llegar hasta 200.000.000 m3. Una superficie cubierta por lavas queda inutilizable por siglos.

 

Eyección de piroclastos

Las partículas mayores (bombas y bloques), algunas de varias toneladas, son arrojadas según una trayectoria balística y caen en áreas más próximas al volcán. El material más fino (cenizas y lapilli) forma una columna (junto con los gases), la que puede alcanzar decenas de kilómetros de altura. Esta es dispersada por la acción del viento y genera una pluma cuya propagación dependerá de la acción y la velocidad de los vientos. Algunas erupciones inyectan material particulado fino hasta la estratósfera. Los piroclastos de caída pueden cubrir áreas de centenares a miles de kilómetros cuadrados con espesores muy variables. Su impacto inicial es desastroso, pero dependiendo de la composición del material y las condiciones climáticas, en menos de un año pueden tornarse en suelos fértiles.

 

Emisión de gases

La actividad volcánica arroja volúmenes variables de diferentes gases. El más abundante es vapor de agua, aunque existen otros tóxicos tales como: CO, CO2, SO2, H2S, HCL, HF. La composición y volumen de los gases volcánicos emitidos tiene gran relevancia por su efecto directo sobre la saludad humana y sobre el ecosistema en general.

 

Flujos de piroclastos

Son verdaderos huracanes incandescentes (“nubes ardientes”), compuestos por gases y fragmentos de rocas. Se producen por el colapso gravitacional de una columna eruptiva a causa de su alta densidad y se distribuyen en torno al volcán, generalmente en forma radial. Sus velocidades varían de 100 a 500 km/h, con temperaturas mínimas de 400ºC y volúmenes de 10.000 m3 a 5.000 km3. Son capaces de carbonizar o calcinar toda la materia orgánica que encuentran a su paso. Además tiene la capacidad de remontar y sobrepasar altos topográficos. Es el peor peligro volcánico conocido por su violencia, alta temperatura y alcance (ej., erupción del vocán Vesubio 79 D.C y destrucción de Pompeya y Herculano).

 

Sismicidad

Muchas erupciones son predecidas y acompañadas por sismos de diversas magnitudes e intensidades. En algunas ocasiones, pueden ocurrir hasta 100 sismos diarios con intensidades medias. Estos sismos son locales, pero pueden ser muy destructivos y violentos, aunque generalmente no afectan un área de un radio mayor que 50 km.

 

Avalanchas volcánicas

Durante algunas erupciones volcánicas de gran magnitud se pueden producir derrumbes de las cimas y/o flancos de los volcanes, particularmente en aquellos que presentan grandes fracturas o fisuras, y otras condiciones de inestabilidad. Estos deslizamientos de escombros pueden ser fríos o calientes y tener dimensiones muy diversas, desde 0,1 km3 hasta 30 km3.

 

Lahares

Lahar es un término acuñado en indonesia para referirse a flujos de detritos que se forman en un volcán. Los lahares son aluviones formados por agua como componente principal de transporte, y fragmentos de rocas, cenizas, hielo y troncos, originados en la pendiente de los volcanes. Las velocidades medias de un lahar van desde 20 hasta 80 km/h y el depósito que deja a su paso es un quinto de la altura de la ola. Los volúmenes varían, en general, entre 10.000 y 100.000.000 m3. En el caso de Chile, la mayoría de los lahares históricos se han producido por la fusión repentina de la cubierta de hielo y nieve, debido al contacto con flujos de lava y flujos piroclàsticos de escaso volumen. En consecuencia, es muy importante la fecha en que tenga lugar una erupción, es decir, si ocurre a fines del invierno o del verano. En Chile, los lahares son el peligro más frecuente y , además, el que provoca mayores daños y pérdidas humanas.

 

 

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II.1.- Información de Seguridad

 

Volcán Llaima

Su nombre proviene del Mapudungún y significa “zanjas o venas de sangre”. En la época de conquista recibió el nombre de Aliante o Imperial. Sus últimas erupciones han sido de moderada a alta explosividad, con un Índice de Explosividad Volcánica (IEV) de 1 a 4 (ver tipos de erupciones). 

 

Actividad Eruptiva

Entre 1640, año de la primera erupción documentada para el volcán Llaima, y 2008, año de su última erupción, se han registrado 48 casos. De acuerdo a los datos geológicos de terreno, así como los antecedentes recabadas, las erupciones de mayor magnitud, importancia o notoriedad, fueran las de 1640, 1751, 1780, 1790, 1875, 1903, 1927, los ciclos de 1944 – 1946 y 1955 – 1957. Las más recientes y de características muy similares  entre sí, son las de 1979, 1984, 1994, y 2008.

 

Monitoreo del volcán Llaima

El volcán Llaima es monitoreado a través de tres estaciones sismológicas ubicadas: 1.150 m.s.n.m y a 9,5 km al S del cráter principal (estación LLAI); otra localizada en el Retén de Carabineros de Melipeuco (estación local MELI), a 17,5 km del cráter principal; y una tercera ubicada en Centro de Ski Araucarias. La señal de las dos últimas se recepciona en el Observatorio Volcanológico de Los Andes del Sur (OVDAS) del Sernageomin.

 

Mapas de Peligro

En la zona del Geoparque Kitralcura, Sernageomin ha publicado el mapa de peligro del volcán Llaima, el cual muestra las áreas que podrían ser afectadas por los distintos productos volcánicos asociados a eventuales erupciones futuras. Además, existe un mapa de los peligros de los volcanes del Alto Bíobío, que incluye a los volcanes Tolhuaca y Lonquimay.

 

 

Para enfrentar una eventual emergencia volcánica es importante tener en cuenta los siguientes conceptos y definiciones:

 

Alerta Temprana

Alerta temprana se define como la entrega de información oportuna y eficaz, por medio de instituciones especializadas, que permita comunidades expuestas a un peligro, tomar acciones para evitar o reducir su riesgo y estar preparadas para una respuesta efectiva.

Los niveles de alerta están basados sobre tres procesos:

  • Conocimiento previo y manejo de peligro
  • Monitoreo y pronóstico de eventos eminentes
  • Proceso y difusión de alertas comprensibles a las autoridades y la comunidad

El “Semáforo de Alertas Volcánicas” indica el tipo de alerta y está basado en: señales observadas y la actividad volcánica esperada, tiempo disponible antes de una erupción, y recomendaciones a seguir durante la alerta y la alarma 

Tres niveles: Verde, Amarillo, Rojo

 

Para cada nivel de alerta se definen las siguientes condiciones:

Alerta Verde. La actividad del volcán es desde nula hasta explosiones débiles, con fumarolas permanentes, grietas en los glaciares de su cima, ruidos subterráneos y resplandores rojizos. Una posible erupción ocurriría dentro de un plazo de meses a años. El volcán está en relativa calma, por lo tanto se recomienda vigilar el volcán, educar y capacitar a las autoridades y población local, desarrollar y practicar planes de emergencia, evaluar e implementar posibles medidas de mitigación, e informar a las autoridades encargadas de protección civil sobre la actividad volcánica, entre otras acciones.

 

Alerta Amarilla. En este nivel, el volcán inicia una actividad eruptiva, que se hace permanente con emisión de cenizas y pequeños derrames de lava. Además la actividad sísmica aumenta y los temblores son permanentes y percibidos por la población. La eventual erupción ocurriría dentro de días a meses. Se recomienda el anuncio público de la emergencia. Se debe revisar los equipos y materiales de socorro, activar los comités de emergencia, realizar simulacros de erupción y evacuación, habilitación de albergues y demarcación de zonas de riesgo, entre otras medida. Este nivel significa alerta general antes una eventual erupción mayor y puede, eventualmente, llevar a una evacuación.

 

Alerta Roja. El volcán tiene una actividad importante, que provoca la formación de lahares, flujos piroclásticos menores, caída de piroclastos y emisión de lava. Esto puede llegar al caso extremo, que corresponde a una erupción mayor, con flujos piroclásticos, lahares voluminosos, devastación total en el área volcánica y eventual formación de una caldera. Esta erupción mayor sucedería en horas o días. Para este nivel máximo, se recomienda la evacuación de zonas de riesgo, y, si es necesario, se debe llegar a la evacuación total del área volcánica y se recomienda, además, una alerta general en todo el entorno del volcán.